De facturar por inercia a rentabilidad predecible: el control de caja

Una pyme del sector industrial llevaba años creciendo en volumen de clientes. La facturación subía, pero el CEO tenía una sensación constante de incertidumbre: no sabía con exactitud cuánto ganaba realmente ni qué líneas de negocio eran rentables.

Los costes estaban fuera de control, las decisiones se tomaban por intuición y la estructura financiera no acompañaba al crecimiento. El negocio funcionaba, pero sin sistema.

«Facturar más no sirve de nada si no sabes qué parte se convierte en caja. Necesitábamos dejar de adivinar y empezar a gestionar con datos reales.»

En ZELTA entramos como parte del equipo, asumiendo la Dirección financiera y el control de gestión con un objetivo claro: convertir el crecimiento en rentabilidad sostenible.

  1. Realizamos un diagnóstico integral de la estructura de costes para detectar fugas de capital ocultas.

  2. Diseñamos un modelo de control financiero con categorías claras y responsables definidos.

  3. Implementamos un cuadro de mando conectado a facturación y bancos.

  4. Establecimos un comité mensual de dirección para revisar desviaciones y ajustar decisiones.

Tras la intervención de ZELTA, la empresa consiguió visibilidad financiera total en menos de 12 semanas.
Se creó un flujo de caja proyectado que eliminó la incertidumbre y permitió planificar con anticipación.

  • +14% de mejora en margen operativo.

  • Reducción significativa de costes innecesarios.

  • Decisiones basadas en datos, no en sensaciones.

Hoy el fundador dedica su tiempo a estrategia y desarrollo de negocio, con la tranquilidad de saber que la empresa está bajo control.

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